En la Unidad de Dermatología del Hospital CIMA contamos con un equipo de dermatólogos especializados en el diagnóstico y tratamiento de la hidrosadenitis supurativa.
Se trata de una enfermedad inflamatoria que afecta a los folículos pilosos. Especialmente a aquellos que se encuentran en zonas del cuerpo sometidas a un roce constante, como las axilas, las ingles, los glúteos o debajo de los senos.
En la hidrosadenitis supurativa, los folículos pilosos se obstruyen debido a una combinación de factores, incluyendo una respuesta inmunitaria alterada, lo que lleva a la inflamación crónica. Esta obstrucción puede causar la ruptura del folículo y la formación de abscesos, fístulas y cicatrices.
Es importante identificar la enfermedad en sus primeras fases para frenar su avance hacia estadios más graves. La escala Hurley permite clasificar la severidad de la hidrosadenitis supurativa y evaluar su extensión para planificar el mejor tratamiento.
En este momento el paciente presenta abscesos dolorosos aislados, únicos o múltiples, sin formación de cicatrices ni tractos fistulosos. La localización habitual son axilas, ingles, nalgas o debajo de los senos
Aunque pueden llegar a desaparecer solos, lo más frecuente es que reaparezcan en el mismo lugar una y otra vez.
En este estadio, los pacientes presentan abscesos recurrentes, separados en el espacio, con formación de tractos fistulosos y cicatrices.
En esta fase, es habitual que las lesiones drenen espontáneamente en forma de secreción purulenta con mal olor. Esto da lugar a heridas abiertas, lo que acaba generando en los pacientes inflamación y dolor en las zonas afectadas.
Este estadio se caracteriza por una afectación difusa o casi difusa de la piel, con múltiples abscesos interconectados por tractos fistulosos, formando una red de túneles bajo la piel. Estas lesiones pueden cubrir grandes áreas del cuerpo, como axilas, ingles, nalgas y debajo de los senos, y suelen ir acompañadas de cicatrices extensas. El dolor suele ser constante y pueden limitar el movimiento al paciente. Además, puede ir acompañado de fatiga y aislamiento social generado por el malestar físico y emocional.
No se conocen a ciencia cierta las causas que provocan esta enfermedad, pero sí se han identificado factores que contribuyen a su aparición y progresión.
El desencadenante más habitual es la obstrucción del folículo piloso. Si este se bloquea, acumula queratina y sebo, favoreciendo la ruptura del folículo piloso.
Esta ruptura, facilita la liberación de estos contenidos en el tejido circundante, activando el sistema inmunológico y provocando una inflamación que puede evolucionar hacia la formación de nódulos dolorosos, abscesos y, en etapas más avanzadas, tractos fistulosos. En las personas con hidrosadenitis supurativa, la respuesta inmunitaria frente a la obstrucción y ruptura del folículo piloso está alterada. Esto conduce a una liberación descontrolada de moléculas inflamatorias, que perpetúan y amplifican la inflamación, contribuyendo a la cronicidad de la enfermedad
La hidrosadenitis supurativa aparece generalmente una vez pasada la pubertad y es más frecuente en mujeres, lo que sugiere que tiene un cierto componente hormonal. De hecho, en algunas pacientes los brotes se exacerban durante el ciclo menstrual o en el embarazo.
No se ha identificado un único gen responsable, pero se cree que hay mutaciones en genes relacionados con la regulación inmunitaria y la inflamación que pueden influir.
Hay factores de riesgos como:
El tratamiento de la hidradenitis supurativa se enfoca en reducir los brotes, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Los tratamientos varían según la gravedad de la enfermedad, pero los más comunes incluyen:
Todas las mujeres nacen con óvulos en sus ovarios, pero su cantidad es finita, lo que quiere decir que el número de óvulos va descendiendo hasta que terminan ...