Qué es una cesárea programada y en qué casos se recomienda
La cesárea programada es siempre una alternativa que debe ser decidida por el profesional médico encargado de llevar a cabo el seguimiento del embarazo en conjunto con la paciente.
Por norma general, se llega a esta opción con el objetivo de evitar riesgos cuando se han identificado razones que desaconsejan el parto vaginal. Una de las grandes ventajas de la cesárea programada con respecto a la de urgencia es que puede organizarse adecuadamente y sin dejar nada a la improvisación.
En el equipo médico de Sanitas en el Hospital CIMA contamos con magníficos profesionales especializados en obstetricia y ginecología, anestesia, pediatría y enfermería materno-infantil que acompañarán cada parte del proceso.
En qué consiste una cesárea programada
Se trata de una intervención quirúrgica en la que se realizan dos incisiones: una en el abdomen y otra en el útero de la mujer embarazada. Con ella, se busca facilitar la salida del bebé (o los bebés) por vía abdominal en lugar de que tengan que atravesar el canal de parto para un nacimiento por vía vaginal.
Cuándo se recomienda una cesárea programada
- Miomas que puedan ocasionar una obstrucción.
- Placenta previa (cuando la placenta cubre el orificio del cuello uterino).
- Embarazos múltiples, sobre todo cuando uno de los bebés no está con la cabeza hacia abajo.
- Que el bebé esté posicionado con los pies o las nalgas hacia el canal de parto o en posición transversa en vez de venir en posición cefálica (de cabeza). De todos modos, también puede llevarse a cabo un parto vaginal de nalgas en algunos casos si así lo determina el profesional médico.
- Enfermedades de la madre como afecciones cardiacas o infecciones en las que exista riesgo de transmisión vertical al bebé cuando se produzca el parto.
- Anteriores partos por cesárea. No obstante, en muchos casos continúa siendo posible un parto vaginal tras una cesárea, sobre todo si la incisión uterina fue horizontal.
- Una hidrocefalia en el bebé que dificultaría el paso de la cabeza por la pelvis.
Cesárea programada o de urgencia: principales diferencias
Veamos cuánto dura una cesárea, cómo se planifica, el enfoque y otras particularidades de la intervención dependiendo de si es programada o de urgencia:
Planificación
- Programada: se planifica con semanas de antelación e incluso es posible ponerle fecha y hora.
- De urgencia: se lleva a cabo de manera inmediata cuando surge alguna complicación durante el parto. La pauta internacional es que la cesárea de urgencia inicie en menos de media hora tras darse la indicación.
Tiempo de preparación
El tiempo de preparación de la cesárea programada es mayor a causa de la preanestesia, la canalización y la toma de signos.
Duración
- Programada: es común que los partos por cesárea programada duren una hora en total (desde que empieza hasta el cierre final).
- De urgencia: a pesar de que la extracción es más rápida, contando con el tiempo de sutura y cierre, la duración puede durar unos 30/45 minutos.
Extracción del bebé
- Programada: tiene lugar poco después de empezar. Lo más frecuente es tardar de cinco a diez minutos.
- De urgencia: sumamente rápida. Si la incisión es de máxima urgencia, puede tardarse solo de 15 segundos a unos escasos minutos.
Enfoque
- Programada: un entorno seguro con anestesia regional y con la madre despierta.
- De urgencia: la prioridad es que el bebé nazca en los 30 minutos que siguen a la decisión de operar.
Además de estas diferencias, también hay algo en lo que coinciden estos tipos de cesárea:
- Excepto en los casos en que se esté ante una emergencia que requiera de anestesia general, en ambas se utiliza anestesia epidural (o raquídea).
- Tras los dos procedimientos, se necesitan una o dos horas en la sala de reanimación antes de subir a planta.
Qué sucede durante una cesárea programada
Lo más frecuente es que en los partos por cesárea programada la paciente esté monitorizada y despierta para que esté consciente en el momento del nacimiento.
Este es el procedimiento:
- Monitorización de la paciente y colocación de la vía intravenosa que servirá para la administración de fármacos y líquidos.
- Rasurado del vello púbico y desinfección del abdomen.
- Se instala una cortinilla al nivel de la cintura para que la paciente no vea el abdomen durante la intervención. No obstante, esta puede retirarse en el momento exacto del nacimiento si así se desea.
- Realización de una incisión abdominal (habitualmente horizontal y ligeramente por encima de la línea del vello púbico).
- Separación de la musculatura abdominal.
- Se practica la incisión uterina (generalmente también horizontal).
- Se extraen el bebé y la placenta.
- Se finaliza suturando útero y abdomen con grapas quirúrgicas o suturas absorbibles, aplicando después un apósito sobre la herida.
Cuidados antes y después de la operación
La preparación antes de la operación de cesárea programada es muy similar a la necesaria para el parto vaginal, pues se necesita elaborar una bolsa para el hospital, pero teniendo en cuenta que el ingreso será más largo; por norma general, de dos a cuatro días.
Para las cesáreas programadas, hay que mantenerse en ayunas (de líquidos y alimentos) desde la noche anterior. Con el objetivo de evitar infecciones, se recomienda una ducha la noche anterior o esa misma mañana. Eso sí, sin aplicar ninguna loción, crema o perfume en la zona abdominal.
Tras la intervención, también será preciso tener ciertas precauciones:
- No levantar pesos.
- Cumplir el tiempo de recuperación recomendado, evitando relaciones sexuales, actividades como conducir o ejercicio intenso hasta que el especialista médico lo indique.
- No automedicarse en ningún caso y tomar solo los analgésicos prescritos por el médico, especialmente si el bebé va a tomar leche materna.
- Caminar (unas catorce horas después de la operación) de manera suave y progresiva (sin forzar) para prevenir el riesgo de coágulos sanguíneos, mejorar la recuperación, aliviar el dolor y acelerar la recuperación intestinal.
- No forzarse en ningún momento y pedir ayuda cuando sea necesario.
En definitiva, podemos decir que una cesárea programada es una alternativa al parto vaginal que resulta muy eficaz, y que además se puede preparar con calma y permite a la madre estar consciente en el momento del nacimiento.
Volver