El balón intragástrico es un dispositivo esférico, generalmente de silicona, que se coloca en el estómago por vía endoscópica (a través de la boca, sin cirugía), ocupando el 45-50% de su volumen. El procedimiento es indoloro, puesto que se realiza bajo una sencilla sedación, de unos 20 minutos de duración y ambulatorio.
El balón intragástrico produce una sensación de saciedad precoz tras las ingestas y un enlentecimiento en el vaciamiento gástrico. Su duración puede ser de 6 o de 12 meses, tiempo en el que se consigue la pérdida de peso y la modificación y optimización de los hábitos dietéticos del paciente. Tras este periodo de tiempo, mediante otra sencilla endoscopia, el balón intragástrico se retira por la misma boca.
Es importante destacar que en el Hospital CIMA contamos con un circuito cerrado para este procedimiento en la Unidad de Obesidad, en la cuál está incluida la consulta de valoración con el médico y con el equipo de nutrición y psicología para que el paciente pueda entender mejor el Balón Gástrico.
Como hemos comentado antes, además del Balón Gástrico de 6 meses, existe un nuevo balón intragástrico de 12 meses de duración, para aquellos pacientes que requieran pérdidas de peso mayores o un periodo de tiempo más largo de reeducación alimentaria.
Es muy importante entender que el proceso incluye un cambio de hábitos.
En general, el balón intragástrico está pensado para todas aquellas personas que presenten sobrepeso u obesidad, que hayan realizado dieta con poca eficacia y/o con reganancia posterior de peso y como complemento a la misma, y que requieran perder entre un 10-15% de su peso total.
Por otro lado, el balón intragástrico puede indicarse en obesidades mayores (“obesidad mórbida”), cuando se desestima la cirugía bariátrica o previo a la misma como terapia puente para facilitar y disminuir las complicaciones quirúrgicas.
Aproximadamente el 95% de los pacientes con balón intragástrico realizan una vida totalmente normal a partir de los 5-7 días tras su implante y durante todo el periodo de tiempo que llevan el balón. En la práctica totalidad de casos, aparecen náuseas-vómitos y dolor abdominal en las primeras 24 y 72h respectivamente, que se trata con dieta y medicación. Sólo en un 4-6% de casos estas molestias persisten (intolerancia), lo que obliga a la retirada precoz del balón.
La Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital CIMA Sanitas le realizará una valoración previa completa (médica, dietética, psicológica, analítica y endoscópica) para evitar la colocación del balón ante la presencia de cualquier potencial contraindicación.
Al ser un procedimiento que se realiza exclusivamente a través de la boca, el balón intragástrico no deja ninguna cicatriz ni secuela gástrica, abdominal o cutánea.
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